domingo, marzo 26, 2017

Terrenos comunes. I. “Baja en la incidencia delictiva”





Por: Perro

De acuerdo con las autoridades, existe una “baja en la incidencia delictiva”, en uno de los países con mayor número de muertes violentas, desapariciones forzadas y secuestros en el mundo. Incluso se molestan si uno no recuerda todos sus cuantiosos logros y marcadas victorias acusando a la población de amnésica. Para demostrar que no es el caso, quedan unos pequeños recordatorios de los “avances” en materia de seguridad pública:

“afirmó el funcionario {secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), Jesús Rodríguez Almeida}, la incidencia delictiva realmente ha tenido un impacto descendente en la ciudad de México. Esto lo atribuyó en gran parte al programa Ciudad Segura, 14 mil 446 cámaras que son vigiladas todo el tiempo […]” 
Atribuye SSP a Ciudad Segura baja en la incidencia delictiva, La Jornada, febrero de 2013.

“[…] el gobierno de Enrique Peña Nieto optó desde los primeros días por el trillado discurso de la “incidencia delictiva a la baja”. […] Zeta registró, en los primeros 11 meses de gobierno de Peña Nieto, 19 mil 16 ejecuciones hasta el 30 de octubre de 2013.”
Peña va superando a Calderón… en número de muertos, Proceso 1936, 2013.

“El aumento de 138 a 209 asesinatos cometidos en un año en la capital michoacana y la constante queja de vecinos de diferentes colonias sobre la inseguridad, contraría declaraciones oficiales sobre los índices a la baja en la incidencia delictiva. Un hecho que es aceptado, incluso por quienes resguardan el orden en la capital, así como por representantes del Cabildo moreliano.”
Violencia e inseguridad en aumento para Morelia, Cambio de Michoacán, febrero 2014.

“El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, aseguró que en 2014 existe una baja en la incidencia delictiva del país, principalmente en los delitos de alto impacto, gracias a tareas de acción y prevención de la administración federal y su coordinación con estados y municipios.

La coordinación de esfuerzos para garantizar tranquilidad y combatir la delincuencia “es un imperativo que hemos hecho realidad”, indicó al comparecer ante las Comisiones Unidas de Gobernación y de Seguridad Pública, con motivo de la glosa del segundo informe de gobierno del Ejecutivo.”
Nota N°. 8304, Agencia de Noticias de la Cámara de Diputados, LXIII Legislatura, septiembre de 2014.

“De acuerdo con el informe {elaborado por las secretarías de Gobernación (Segob), de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina-Armada de México (Semar) y la Procuraduría General de la República (PGR)}, en 2014 se reportaron un millón 590 mil 282 delitos en las procuradurías y fiscalías del país, lo que representa una reducción de 5% en comparación con un millón 681 mil 77 de ilícitos denunciados en 2013, y de 7% comparados con el millón 704 mil 918 del hechos delictivos reportados en 2012.”
Baja índice de homicidios en México: SeGob, Excélsior, febrero 2015.

“El gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, hizo un reconocimiento al Ejército Mexicano por su 103 Aniversario y por su participación en el programa Mexiquenses Más Seguros, mediante el cual, dijo, se ha logrado reducir en 22% la incidencia delictiva […] acompañado de altos mandos de las zonas militares destacadas en el territorio […], aseguró que los elementos del Ejército no sólo han prestado ayuda a los mexiquenses en situaciones de emergencia o catástrofes, sino también en materia de seguridad”
Baja 22% la incidencia delictiva: Eruviel Ávila, El Universal, febrero 2016.

“Junto con los graves acontecimientos de Iguala, Tanhuato, Apatzingán, La Calera, Ostula y Nochixtlán, la matanza de Tlatlaya marcará históricamente al régimen autocrático de Enrique Peña Nieto. El caso Tlatlaya involucra directamente al Ejército Mexicano y va en camino a quedar en la impunidad, a pesar de que la Procuraduría General de la República (PGR) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) acreditaron que el 30 de junio de 2014 militares ejecutaron de manera extralegal, arbitraria y sumaria a un número que oscila entre ocho y 15 civiles, de 22 que resultaron muertos en una bodega de San Pedro Limón, en el estado de México.

[…] El 13 de mayo de 2016, el magistrado del estado de México Adalid Ambriz decretó la libertad de tres soldados que enfrentaban un proceso penal en el fuero civil por homicidio calificado y encubrimiento en la modalidad de alteración y modificación ilícita de vestigios del hecho delictivo (alteración de la escena del crimen y siembra de evidencias), por lo que todos los presuntos responsables materiales de los crímenes de Tlatlaya están libres.

[…] Según declaró a La Jornada el director de Justicia Militar de la Sedena, general brigadier Gonzalo Corona, la verdad histórica y legal sobre Tlatlaya es que no hubo responsabilidad militar. Para el alto mando castrense −quien como sus pares es afecto a conjugar el verbo repeler como coartada para eximir al Ejército de ejecuciones sumarias o arbitrarias−, algunas conductas de militares son consideradas como delitos por intereses particulares o de grupo y difundidas de forma sesgada para minar la confianza de la ciudadanía en las fuerzas armadas (El Universal, 4/7/16).”
Tlatlaya: impunidad militar, La Jornada, julio de 2016.

“Como acertadamente lo han señalado los especialistas y diversas asociaciones civiles, “el creciente número de asesinatos contra mujeres es una tragedia y una vergüenza nacional”; los feminicidios se han convertido en una epidemia en nuestro país. Entre 2006 y 2013, la mayoría de los asesinatos de mujeres tuvieron lugar en sus hogares, lo que da cuenta del nivel de violencia familiar que viven las mujeres mexicanas, sin embargo, a partir de 2009 el número de las mujeres asesinadas en la vía pública ha ido en aumento, lo que revela la creciente violencia social de la que somos objeto actualmente las mujeres.

Los feminicidios ocurridos en México son noticia que se ve con horror en el extranjero, pero aquí son delitos que al igual que muchos otros que lastiman a las mujeres son invisibilizados en el ámbito institucional, privado y social. […]De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en nuestro país siete mujeres son asesinadas cada día. Cifra que nos convierte, según un análisis de TrustLaw para la Fundación Thomson Reuters, en uno de los integrantes del G-20 en donde las mujeres se encuentran más desprotegidas después de India, Arabia Saudita, Indonesia y Sudáfrica. […]

Entre 2013 y 2015, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), 6,488 mujeres fueron asesinadas. Es decir un 46% más que en el periodo entre 2007 y 2009.”
Con 'M' de México, de Mujer y de Muerte/Los feminicidios una realidad creciente. El Financiero, octubre de 2016.

“Con 11 profesionales de los medios de comunicación muertos durante el desempeño de su trabajo en 2016, México ocupa el tercer lugar en el mundo de países con mayor número de periodistas que perdieron la vida de manera no accidental, superado sólo por Irak, con 15, y Afganistán, con 13.”
México, tercero con más muertes de periodistas en 2016, La Jornada, diciembre 2016.

“El presidente Enrique Peña Nieto ordenó un importante relevo en el seno del ejército que implica directamente a una de las figuras militares más polémicas durante la madrugada del 26 de septiembre, cuando desparecieron 43 estudiantes de la escuela de Ayotzinapa.

Alejandro Saavedra Hernández, será a partir de este jueves el nuevo inspector y Contralor General. El general de División estuvo a cargo de la 35 Zona Militar en Chilpancingo y era jefe del 27 Batallón de Infantería, con sede en Iguala, Guerrero, cuando ocurrieron los hechos de septiembre de 2014.

Los padres de los estudiantes de Ayotzinapa acusan a Saavedra de ser una de las piezas clave en el caso. El papel del ejército durante aquella noche ha sido motivo de polémica y es una de las piezas más oscuras en la cadena de sucesos.

Sin embargo, lejos de castigar su actuación, dos meses después de la desaparición, Saavedra Hernández adquirió poderes más amplios y fue nombrado Comandante de la IX Región Militar en Guerrero.”
Peña Nieto asciende al militar encargado de Ayotzinapa durante la desaparición de los 43 estudiantes, El País, diciembre 2016.

“Puebla tuvo un violento arranque del 2017 luego que al cierre de enero registró incrementos en la incidencia de homicidios, violaciones, secuestros y asaltos con violencia en comparación con el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp).”
Se disparan los homicidios en enero, reporta Sesnsp, Diario Cambio, febrero 2017.

“[…] ha permitido a la Federación y a los estados mantener la tendencia a la baja en la incidencia delictiva del secuestro” Coordinación Nacional Antisecuestro, (Sec. De Gobernación).
A la baja, cifras de secuestro en el país, El Universal, febrero 2017.

“México ocupa el séptimo lugar a nivel mundial, y el primero en Latinoamérica, de 13 países donde periodistas son asesinados y los homicidas o autores intelectuales no han sido capturados o procesados legalmente, de acuerdo con el Índice Global de Impunidad realizado por el Comité para la Protección de los Periodistas […] Cabe destacar que México es el único país entre los diez por los que no está pasando, o ha pasado en los últimos años, por un conflicto armado o guerra civil”
México, séptimo lugar en homicidios impunes contra periodistas, Forbes, marzo 2017.

“En siete meses el Colectivo Solecito y la Fiscalía General del Estado de Veracruz han exhumado un total de 253 cuerpos en 120 fosas y más de 10 mil restos óseos. Junto con las exhumaciones ha aparecido una gran cantidad de ropa de hombre, de mujer, zapatos, tarjetas de tiendas departamentales, estampas de santos, cabellos humanos, vendas.

No han encontrado ni un solo casquillo percutido. Los cuerpos fueron enterrados en bolsas. Lucía de los Ángeles, madre del Colectivo Solecito, ha declarado que la fiscalía ha sido indolente y sólo han podido tener 17 perfiles de los cuerpos encontrados.

[…]Mientras la esposa de Javier Duarte llenaba planas enteras de sus cuadernos para recitar su mantra “Sí, merezco abundancia”, decenas de mujeres humildes estaban buscando a sus hijos que fueron archivados en el expediente de “los prescindibles” para la narcocleptocracia veracruzana.

Mientras Duarte se dedicó a robar a manos llenas y construir una red de más de 300 cómplices, con la absoluta indiferencia y complicidad de buena parte del gobierno federal, el crimen organizado creó su propia red de cementerios y fosas de la ignominia. Eran intocables.

La prensa mexicana y los medios electrónicos han minimizado las dimensiones de esta tragedia. Durante sus seis años de neronismo, Duarte se dedicó a firmar millonarios contratos de publicidad con dinero público para comprar el silencio y la complacencia mediática.

[…] Por eso también era necesario eliminar a varios reporteros. No porque estuvieran vinculados al crimen organizado, como fue el guión de Duarte. Los eliminaron para que nadie investigara. Para que nadie diera cuenta de las pistas de este horror. Para que siguiera reinando la “paz de los sepulcros clandestinos”, encabezada por el jefe de la policía, Arturo Bermúdez.”
Las fosas de Veracruz, una tragedia nacional, Proceso, marzo 2017.


“Según bases de datos de la Secretaría de Gobernación, de Procuradurías de Justicia estatales y los reportes de defunciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en lo que va del gobierno –sin contar desaparecidos– suman 90 mil 694 muertes violentas, la mayoría relacionadas con el crimen organizado.

Es decir que juntando las cifras de muerte que han dejado los dos últimos sexenios, el vigente emanado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del anterior por el Partido Acción Nacional (PAN), México ha sufrido 212 mil 377 víctimas {sin contar desaparecidos} de la violencia y de la incompetencia gubernamental.”
Más de 90 mil asesinatos durante gobierno de Peña: ‘Semanario Zeta’, Aristegui Noticias, marzo 2017.

sábado, octubre 01, 2016

Por qué Peña Nieto (ya) no puede expulsar a Roger Waters




Por: Perro

Capítulo III

De los extranjeros

Artículo 33. Son extranjeros los que no posean las calidades determinadas en el artículo 30. Tienen derecho a las garantías que otorga el capítulo I, título primero, de la presente constitución; pero el Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente.

Los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país.


Mucha gente ha vendido su dignidad, su tiempo, su profesionalismo o sus capacidades para el proyecto de trabajo de Peña Nieto. Su remuneración han tenido: desde tortas y bebidas hasta posiciones políticas. Desgracia tras desgracia, escándalo tras escándalo, litro de sangre tras litro de sangre, la incompetencia de la “cabeza” de este país se ha hecho patente. Hoy, quien defiende lo indefendible se debería enfrentar contra sí mismo para plantear por qué sigue del lado de la ineptitud. Toda esta gente podría juntarse y buscar la expulsión y veto de Roger Waters, quien en días pasados lideró a un conjunto de artistas de diversos rubros para una de las puestas en escena más impresionantes que México ha visto desplegarse en su territorio.

Roger Waters hizo un llamado al presidente (en español, para que no le cueste trabajo al inepto entenderlo) y desde las entrañas de la ciudad sede del poder ejecutivo de México, le soltó una bofetada mediática a él y a su (des)gobierno:

“Existe otro muro el de los privilegios que dividen a los ricos de los pobres... la vez anterior que estuve aquí, conocí a algunas familias de los jóvenes desaparecidos. Sus lágrimas se hicieron las mías, pero las lágrimas no traen de vuelta a sus hijos... Señor Presidente, más de 28 mil hombres, mujeres, niñas y niños han desaparecido, muchos de ellos durante su mandato desde 2012. ¿Dónde están? ¿Qué les pasó?... Señor Presidente escuche a su gente los ojos del mundo lo están viendo”

El artículo 33 en su redacción y alcance queda anacrónico a la realidad mexicana. Como bien expone el Dr. Manuel Becerra Ramírez: “De lo anterior se desprende que en principio, los extranjeros tienen derecho a las garantías individuales que otorga la Constitución, pero el Ejecutivo de la Unión, a su leal saber y entender, puede hacer abandonar a los extranjeros. Esta facultad del Ejecutivo es exclusiva de él, y el extranjero tiene que cumplir inmediatamente y no tiene derecho a juicio previo. Una facultad amplia, digna de un dictador del siglo XIX o bien de una dictadura militar”.

La frase ambigua, laxa y presa de lo subjetivo que reza “[…] todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente” brinda al titular del Ejecutivo la posibilidad legal de un berrinche a la mexicana (en mi casa y con mi gente, se me respeta). Sin embargo, esa misma facultad no fue aplicada ante un ciudadano estadounidense (Donald Trump) quien, tras su escandalosa presentación al lado de Peña Nieto, se mofó de los “acuerdos” llevados a cabo en una patética reunión a puertas cerradas en Los Pinos. A este candidato se le hubiera aplicado el peso del artículo 33 al considerarse popularmente como persona non grata con todo el apoyo del pueblo mexicano. Más allá de la intromisión en la política del país, sin el amparo de una diplomacia reservada para un Jefe de Estado, los reiterados comentarios de odio hacia el pueblo de México hubieran bastado para tomar la ambigüedad de la inconveniencia mencionada en el artículo 33 para limar asperezas con un desaprobador electorado mexicano y retirar un poco de la materia fecal que Peña se ha esforzado por acumular, semana a semana, durante los últimos cuatro años. Pero no ocurrió así. Al republicano en desgracia, después de excusarlo ante los compatriotas porque somos nosotros los idiotas que no entendimos lo que el buen Trump quiso decir, se le trató como representante de una nación, como aliado estratégico, como amigo. Horas más tarde, se burlaba obscenamente de la visita y la presidencia de la nación sólo se esforzaba por tratar de enmendar la situación vía Twitter.  La falta de carácter que acusa Peña desde su mal habida llegada al poder en 2012 sólo quedó de nuevo en evidencia al no hacer nada más que gritarle desde una red social a Trump "Repito lo que le dije personalmente, Sr. Trump: México jamás pagaría por un muro". No tuvo el valor para defender la soberanía de un pueblo al que el empresario ha ofendido y desprestigiado y poner de alguna manera un alto a los muros del vecino incómodo. Puso la banda presidencial de tapete y la ofreció para lustrarle las suelas al político del norte. Pero para Enrique Peña, él no es un extranjero inconveniente. Justificó y se arrastró (una vez más) ante los medios y la otra candidata de EEUU para suplicar entendimiento a su accionar. Algún precio político tendrá de ventaja para él, sus asesores y Videgaray, quien presuntamente coaccionó a Peña para realizar tal reunión. No me sorprendería que, en el posible escenario de una victoria republicana, Videgaray funja como embajador de México en EEUU. O como accionista de alguna empresa relacionada con los negocios de Trump. Su justa recompensa a tiempo llegará.

En cambio, decirle a Enrique Peña que está del lado de la nación, que cuestiona los medios y los resultados de su gobierno en materia de derechos humanos, y darle megafonía al ya estridente grito de “Renuncia Ya”, podría significarle a Roger Waters la expulsión del país. Se lo dijo fuerte y claro, en su idioma. Se lo dijo sin tapujos. Pero ya no puede ser víctima del artículo 33, pues cuando fue necesario que Peña hiciera uso de su ambivalencia, le tembló la mano, si acaso lo consideró en algún momento. Porque dejó pasar la inmediatez del 28 de septiembre, y luego la del 29 de septiembre. Porque se le recordó con Algie y sus amigos que nos faltan 43 y miles más y no acertó a decir nada. Porque elevó la voz de las y los muertos y sus deudos y los puso en un pedestal a su altura, y su respuesta fue el silencio. Porque tuvo la complacencia y participación de miles de mexicanos en vivo y de cientos de miles en las redes sociales y de millones en las calles y avenidas de este país, maltratado y defecado por las decisiones de sus gobernantes. Porque expulsar hoy a ese extranjero incómodo es terminar con la debacle de su aprobación ciudadana. Porque la situación del país no puede obviarse y hacer oídos sordos a los gobiernos extranjeros que, sin inmiscuirse, desaprueban los modos, los medios y los fines de Peña y su gabinete. No puede correr a Roger Waters porque el precio mediático que pagaría su gobierno es incosteable y la desaprobación y la indignación llegarían a límites pocas veces vistos en la historia del cuerno de la abundancia. No puede expulsarlo porque quedaría expuesta su ineptitud y su participación culposa en los actos que son reclamados por millones de mexicanos. Expulsarlo sería síntoma de ardor y en esta ocasión, se lo tendrá que tragar. Y porque, hoy en día, y como sentencia perfecta para terminar el discurso, Roger Waters le recordó que “los ojos del mundo lo están viendo”.

miércoles, agosto 31, 2016

La indignidad nacional





Por: Perro

Parece que la estrategia política predominante para el gobierno federal hoy en día es: Dado que no podemos hacer nada bueno (total, ni cuenta), tendremos que hacer que se olvide la última estupidez con una estupidez de mayor calibre. De todos los errores que ha cometido el abyecto gobierno de Peña Nieto, posiblemente el único con el que todos los mexicanos sin excepción se deberían sentir ofendidos es con la invitación del pseudo mandatario a Donald Trump a pisar territorio nacional. Porque si algo le duele al mexicano, en común, es que le pisen la mexicanidad. Cuarenta y tres estudiantes muertos no importan a todos, pues son estudiantes. Y… ¡estudiantes de maestros! El conflicto magisterial se ha tornado en una polarización irrisoria. La gente está harta de los maestros, y no del gobierno que no hace nada por ofrecer una educación de calidad. Ante tal descontento, la evidencia del plagio de la tesis del presidente debería haber sido la fuerza que desequilibrara la balanza, el desempate ante la incongruencia de que alguien con un título robado, un delincuente (sí, el plagio es una ofensa que se resuelve por la vía penal) que fracasó académicamente, obligue a cumplir con estándares educativos a los maestros del país. Pero no. Imbéciles subnormales salieron a defender a Peña Nieto. A alabar la proeza de que, sin la tesis, pudo llegar a la presidencia. A decir que no se necesita ser académico para gobernar un país. Y muchos más, a minimizar la existencia del plagio. Feminicidios, ecocidios, fraudes, corrupción, conflictos de interés… siempre hay alguien para quien lo que se dice es una vil exageración y el empoderamiento de la estupidez en la casita de Los Pinos no es nada, o a lo más, es resultado y reflejo de nuestra condición de mexicanos.

Pero que en vísperas de la entrega de un nimio y vago informe de gobierno el atrevimiento estúpido de Enrique Peña, invitase a quien ha despotricado contra los mexicanos de las maneras más clasistas y racistas posibles, no debiera tener perdón. Que, so pretexto de una charla de estrategias con “candidatos presidenciales” del vecino del norte, haya profanado el suelo mexicano con alguien que más bien debiera ser proclamado persona non grata, no debiera tener perdón. Alguien que llamó a miembros de tu familia violadores, criminales, vendedores de drogas, y “lo peor que le puede ocurrir a América (sic)”, no tendría por qué realizar una visita a este país. Y por mera congruencia, si Peña Nieto tuvo el apremio de llamar ignorante (no sé con qué calidad ética) a Trump, debería haberse mantenido en ese canal y no invitar a tan odiado personaje.

¿Dinero? ¿Poder? ¿Una agenda política? No lo sabremos hasta dentro de unos meses. Peña Nieto una vez más se comportó a la altura de lo que esperamos de alguien cuyo nombre y prestigio político salió de Televisa, de alguien a quien le han construido desde la candidatura hasta la documentación legal sobre la que su poder se respalda. Se comportó a la altura de alguien casado con una actriz de la misma casa comercial. Como alguien cuyos mítines políticos eran más verbenas populares para manejo de imagen. Y México no debería comportarse a la altura de lo que estamos acostumbrados. Este debería ser el colmo, la pesadilla, la gota que derrama el vaso. Pero no será así porque en 16 días se celebra “la independencia” e irán a corearle los gritos a Peña. Al calor de las cervezas, las mexicanadas de siempre, el compadrazgo, el machismo, Valentín Elizalde o Juan Gabriel o Banda el Recodo o el Komander, todo se olvidará. Al grito de ¡Eeehh Putooo!. Nalgadas a la comadre. La mordida al alcoholímetro. ¿Trump? Su visita no nos afecta porque no somos gringos. O porque no tenemos familiares mojados. O porque yo sí tengo dólares. O porque no sé de, ni entiendo, ni me interesa la política mexicana o extranjera. Pero qué bueno que ya regresan los juegos de la Selección Mexicana, ahora contra El Salvador. Qué buena está la barra de programas de TV Azteca y qué lindo remodelaron a Televisa. ¿Leer? El TV Notas. Y pues si el gasolinazo, a mí no me afecta porque no tengo coche. Los desaparecidos no son míos. Si los maestros, pus yo ni estudio, pa’ qué le hago. Y así, esto también quedará en el olvido. En la indignidad.