miércoles, noviembre 03, 2010

Lluvia de noviembre

Por: Perro

Escogiste una tarde de lo más sencilla para partir y sin embargo, una lluvia a destiempo con un sol de atardecer primaveral, te dieron la despedida. No hay mucho que las palabras puedan decir, escritas o habladas. Me enseñaste la tranquilidad, cosa que yo desconocía. Me escuchaste cuando nadie más lo hizo y me acompañaste tanto tiempo en mis desvelos. Nunca reclamaste nada, aunque recuerdo que pedías mucho, a veces. Compartíamos gustos culinarios –prácticamente cualquier platillo era bienvenido en el hocico de los dos- e inclusive la cerveza.

Crecimos juntos en muchos aspectos, y contigo aprendí a ser un perro, a disfrutar de los olores, a perseguir sonidos, a dormir dónde y cómo sea, a tirarme al sol, a querer sencillamente por querer, a restregarme en el pasto. Pero quedaron muchas cosas que nunca pude imitar de ti. No tengo tu paciencia, tu fuerza, tu persistencia. No se reconfortar con la presencia como lo hacías tú, ni puedo actuar sencillo, ni soltar todo lo que tengo dentro con un solo ladrido.

Hoy decidiste que ya no habría más lucha, ni más dolor. Esperaste a que llegara para comunicarme tu partida y me diste la oportunidad de compartir contigo tus últimos momentos en este plano existencial.

Ma cualli ohtli, nicniuhtzin. Regresas a las estrellas de donde todos venimos y a donde todos terminaremos algún día. Dejas un vacío que nada llenará, dejas un recuerdo que siempre perdurará y dejas un camino a mi lado que nadie más caminará.

Gracias por todo.

’cause nothing lasts forever, even cold November rain…

jueves, octubre 28, 2010

Epílogo (100 000 años después)

Por: Perro

Tanto tiempo, tantas batallas, enfermedades, tantos trayectos. Nos quedamos con el fuego, con la tierra, con la vida, el dolor y con la muerte. Salimos del ruido y conocimos el silencio.

Cambiamos la libertad de no poseer nada al hambre de poder, a la contradicción de tener más para comprar más para hacer más para tener más… y llenar con materia los vacíos internos.

Y caímos en cuenta demasiado tarde de que no éramos centro ni del universo, ni del sistema solar, ni del planeta, ni cumbre de nada. Unos colonizaron y otros lo padecieron. Y lo siguen haciendo, los unos y los otros.

Se perdió la noción de día y noche. La noción de dentro y fuera. Cayeron las identidades y de pronto nos encontramos trabajando para satisfacer la demanda creada por el sistema que nos impuso necesidad de demandar. Todo para que el mundo funcione para unos cuantos.

Debí haber trabajado menos, analizado menos, vivido más. Debí haber confiado más, criticado menos, llorado menos. Viajado más, llegado más lejos, dormido menos. Ser más congruente, tener menos miedo, quejarme menos. Debí haber muerto más veces. Y nacido más de una. Arriesgado más, caminado más, protegerme menos. Haber vivido más amaneceres y contemplado más atardeceres. Olvidado más para extrañar menos. Escuchado más y cuestionado menos, pero aprendido más. Debí haber leído más y escrito menos.

Lástima que todo se aprende sólo después del final.

Nadie lo planea

Por: Perro

Un día piensas en una persona y no vuelves a dejar de pensar en ella toda la vida. Los eventos diarios, las tardes lluviosas, el pan con café, esa cotidianeidad de todos los días que nunca son iguales, se vuelven magia. No hay inicios ni finales escritos. Ni andares tampoco. Amar no es ceder lo que queremos, sino ceder lo que no podemos. Dedicar lo valioso para el otro, no para uno mismo. No es esperar a ser rescatado, ni salvado. Amar es complicidad. Es un viaje asintótico hacia una utopía sin destinos. Es la delicia de los detalles efímeros que perduran eternamente en la memoria de sus actores. No es el reto, ni el producto, es el trayecto. No es el beso, sino añorar los labios que lo dieron. Es la autenticidad de la puesta en escena ante el otro y que el mundo, espectador o no, no exista.

También es dejar ir cuando se precisa, esperar el regreso o al menos la despedida. Es aceptar que si erramos, es porque estamos vivos. Es decidir enamorarse de los desaciertos en el entendido de no querer extrañarlos. Es enfrentar la vida y regresar de las batallas diarias al refugio que se provoca en el abrazo. Es atreverse a hacer frente a miedos, a incertidumbre, a perdonar. Y es procurar no lastimar, con la conciencia de que el desconocimiento de la mente del otro puede hacer que a veces lo hagamos. Love bites

jueves, octubre 21, 2010

La cápsula del tiempo

Por: Perro

Hace unas semanas, el representante (constitucional –jajaja debe ser constitucional robar- dicen) del gobierno federal, orgullosamente enterró (lo que mejor sabe hacer) una cápsula del tiempo para que el mexicano del futuro (quien quiera que ése sea –en caso de que exista-) pueda ver cómo era el país en estos momentos.

Si, haciendo uso de la ficción, hubiera hecho usufructo de la evidencia objetiva y el status real del país, esto es lo que encontraría el desdichado ser producto de nuestros errores y crasos aciertos:

• Cabezas de servidores menores del narcotráfico
• Armas manchadas de sangre inocente
• Promesas electorales jamás cumplidas
• Mensajes de Twitter acusando lo aburrido que es ser servidor público
• Declaraciones de los encargados de las comisiones de la Cámara de Diputados sobre los dialectos de otros países cuando ni siquiera entienden la importancia de la pluralidad en su propio país
• Un panfleto propagandístico con una candidatura armada desde las oficinas de uno de los integrantes del duopolio televisivo que mantiene a la masa poblacional absorta, no participativa y en una calma comatosa
• La despedida al Jefe Diego
• Una fotografía de Salinas, el cardenal Rivera, la maestra Elba Esther, y otros monstruos que la sociedad mexicana en su letargo ha decidido engendrar y dejar vivir
• Un video de la selección mexicana de futbol
• Volantes del Teletón con la cara de algún niño cuya situación desafortunada es la imagen perfecta para explotar la buena voluntad de aquellos que quieran limpiar sus pecados donando parte del dinero que no poseen a una causa que incrementa la brecha entre los que no tienen y los que quieren más
• CDs piratas con música representativa de la nación: reggaetón, Paulina Rubio, Arjona, Luis Miguel, RBD, Sin Bandera…
• Grabaciones con los grandes filósofos y literatos que aclama nuestra sociedad: Toño Esquinca, Mariano Osorio, el Panda, Adal Ramones, Omar Chaparro, Yordi Rosado; y críticos y sagaces periodistas: Joaquín López Dóriga, Carlos Loret de Mola, Javier Alatorre, Pedro Ferriz de Con, y la talentosa Adela Micha, entre otros más
• DVDs con los estrenos que apenas iban a cartelera antes de que enterraran la cápsula
• Billetes adornados con personajes importantes de la historia del país, que pocos conocen, y no sólo por la falta de éstos en la economía habitual del mexicano, sino por su carencia de interés en la historia
• La portada de algún diario con titulares que aclaman la violencia, a la mujer más bella del mundo, al hombre más rico del mundo, al imbécil más grande y pequeño del mundo –al mismo tiempo- y a los servidores públicos más descarados, incompetentes, desidiosos, faltos de compromiso y minimentales del planeta
• Presos políticos y desaparecidos, para que cuando los encuentren dentro de muchos años, se reconozca la labor del gobierno que tuvo el acierto de preservarlos como parte de una historia desastrosa, nuestra historia.

sábado, septiembre 18, 2010

Tú estorbas

Por: Perro

Tú, que crees que en el bicentenario se festeja libertad, que crees en una revolución consumada a principios del siglo pasado, en un cambio a una democracia después del 2000, estorbas.

Tú, que te quejas del tarjetón y lo compras pirata, que pagas lugares extra en las filas, que rompes con el orden para hacer tu voluntad; que arremetes, burlas y escapas a las reglas, que compras en reventa porque los revendedores acabaron con los boletos, que te quejas de lo caro de la entrada al cine, de los DVDs y de los CDs, y los compras piratas, que te quejas de los permisos de importación y de lo cara de la mercancía importada y la compras de fayuca, imitación o robada, que te ufanas de evadir los impuestos, estorbas.

Tú, que criticas con malsana doble moral las costumbres que no entiendes, las acciones que no concibes, los gustos que no compartes, que envidias, estorbas.

Tú, que dices apoyar fervientemente causas ajenas a tu comprensión por moda, pseudo hippie, pseudo filósofo, pseudo activista, pseudo cristiano, y cuando das la vuelta, cuando nadie te ve, en lo recóndito de tu escondite, te revuelcas en la mierda de la que tanto respingas en compañía, estorbas.

Tú, que apoyas el que “México ya merece un presidente guapo” para justificar tu voto por Peña Nieto; tú, neoliberal de pacotilla, esbirro de la banca, que aplaudes impertinentemente las decisiones del ejecutivo (sí, con minúsculas, tan minúsculas como la talla -política, intelectual, física- de su representante); tú, que crees que la respuesta está en culpar al gobierno y esperar pacientemente seis años a que todo cambie; tú, que condenas al estado pero obedeces ciegamente a la empresa eclesiástica, estorbas.

Tú, microbusero imbécil, taxista irresponsable, policía de tránsito corrupto, machista, médico sin ética,  profesor sin vocación, misógino, delegado invisible, dirigente títere, secretaria inepta, reggaetonero irrespetuoso, sacerdote promiscuo, mecánico aventajado, gerente micromental, motivador sin escrúpulos, cadenero de antro, actor soez, esclavo de los noticieros y las telenovelas, devorador de televisa y tv azteca, consumidor de maseca, cocacola y sabritas, estafador violento, abogado alevoso, político de campaña, jefe incompetente, tú estorbas.

Tú, que robas el esfuerzo de alguien más y presumes de ello, que asaltas, que obtienes sexo a fuerza de violencia, que abusas del desvalido, que actúas fuera de la ley, que usas tu poder para tu beneficio, que lucras con las necesidades más humanas, que engañas; que golpeas mujeres, niños, animales, para sentirte superior y desahogado, maldito frustrado; que sobornas; que mandas matar, golpear o detener; que violas, golpeas, asesinas, traficas personas, bienes, animales, cadáveres, órganos, sexo; tú estorbas.

Estorbas tanto… casi tanto como yo y mis palabras ebrias.

jueves, julio 29, 2010

Absolutamente necesario

Por: Perro

Abolir el nacionalismo villamelón
Boicotear los intentos de privatizar lo que constitucionalmente es del pueblo
Sabotear la propaganda a favor de una cultura del miedo
Obstaculizar el desarrollo de proyectos que únicamente beneficien a transnacionales
Luchar por educar
Unir fuerzas en momentos de crisis pero más aún, en momentos de no crisis
Terminar los tratados internacionales que no convengan a nuestro desarrollo
Abstenernos del consumismo desmedido
Mantener relaciones con Latinoamérica
Exigir resultados
No quedarse estancado en la “información” que se vende por televisión
Transmitir el valor de nuestra cultura prehispánica
Enjuiciar a la clase política que nos ha llevado al fracaso

No promover la ilegalidad
Escuchar las demandas de los pueblos indígenas
Cazar al fraude
Explorar nuevos horizontes energéticos, económicos, turísticos, académicos…
Sabernos libres
Autocrítica
Reestructurar el sistema educativo del país
Inventar un nuevo orden social
O seguir muriendo como hasta ahora

Tiempo, relativo tiempo (Depende)

Por: Perro


Eran las 8:30 y ya son las 11:30 (tú, yo, las sábanas y que el mundo gire)
Eran las 20:00 y ya son las 02:00 (la conversación, el aire fresco, los nervios de los primeros ensayos)
Eran las 18:30 y apenas son las 18:34 (la espera)
Eran las 10:00 y ya son las 10:14 (tarde a clase)


Era lunes y ya es lunes (y ya te vas)
Era viernes y ya es lunes (otra semana sin ti)
Era viernes y ya es domingo (de farra)
Era lunes y ya es miércoles (los pendientes)
Era domingo y apenas es lunes (en vigilia para verte de nuevo)
Era lunes y sigue siendo lunes (y las instrucciones a seguir)


Era 03 y ya es 30 (los pagos, los plazos)
Era 31 y ya es 12 (¡ya se acabó el sueldo!)


Era enero y ya es diciembre (el pasar de los años, y los logros y los asombros y las tristezas y las ausencias y los fracasos)
Era abril y ya es julio (el sueño)
Era junio y ya es junio (¡pasó el año!)
Era julio y sigue siendo julio (los caminos, tangentes)
Era noviembre y ya es agosto (de un lado a otro)


Era otoño y ya es invierno (y el frío)
Era primavera y ya es invierno (todo inicio es fin, es inicio)
Es verano y sigue siendo verano (y sigue el mismo barco)


Era 2001 y ya es 2010 (y pasan los años y las generaciones y al mismo tiempo no pasa nada)
Era 1999 y ya es 2009 (tantas mutaciones)
Era 1980 y ya es 2000 (¿se acabó el siglo?)
Era 1968 y ya es 2008 (y seguimos empeorando)
Era 1810, y luego 1910 y ahora 2010 (y el cambio sigue en espera)
Era 1810 y ya es 2010 (cambio de dependencia)
Era 1934 y ya es 1994 (de una promesa a un fracaso)
Era 2010 y sigue siendo 2010 (arriba, abajo…)
Era 0 y ya van miles…

Hace 100 000 años y ahora: ¿Qué no ha cambiado? Los mismos continentes han seguido los pasos de nuestra especie empecinada en saber segundos y horas y días y años… en tratar de cazar al tiempo, de domar el paso de los segundos, horas, días, meses, años... y ¿de qué ha servido? El afán de permanencia sólo nos ha atado permanentemente a arrastrar medidas que no entendemos, que no precisamos y que se forjaron en una estructura necesaria pero hasta cierto punto determinista.

Cartas a Vianney. Vol. I

Por: Perro


c. 1874


Querida Vianney:



Dos días después de mi partida, te escribo con la esperanza de volverte a ver a mi regreso. Meses hace ya que no te veo. Hoy te confieso, acaso animado por esa separación: sí, algún tiempo estuve enamorado de ti. Pero era más el miedo de un “no” que la esperanza de un “sí” lo que albergaba mi corazón.

No importa, ahora mi amor le pertenece a alguien más. La conocí una tarde calurosa que, movido por no sé qué razón, le acepté unos tragos al destino.

El crepúsculo selló nuestras miradas y una luna ebria fue testigo del pacto que acordaran nuestros besos.

Pensaba que sería todo (en verdad me agrada la chica). Pero apenas un par de días después la topé de nuevo cerca de la librería del pueblo. Lucía absolutamente hermosa. Me ofrecí a escoltarla en su carruaje hasta la hacienda que hace las veces su vivienda. Renuente al principio, terminó por acceder y me dio permiso de compartir otro atardecer.

¡Oh, Vianney! ¡Si fuera posible acaso plasmar en estas líneas tan groseras que escribo las sensaciones que prosiguieron! Al despedirnos, el roce con su mejilla y su aliento a yerbabuena fueron implacables. Fue menester sucumbir a sus brazos. Y sus labios. Jamás olvidaré ese momento de total entrega a la pasión. Lentamente nos alejamos y mientras cruzaba los jardines hacia sus aposentos, yo me retiraba por el polvoroso sendero, aún maravillado por tan frágil encuentro.

He de decirte, Vianney querida, no sin miedo pero muy felizmente, que me encuentro en situación de amor. Sólo espero no equivocarme.

He partido por encargo de un General a tierras lejanas. No la veré por espacio de unas semanas. Ni a ti, mi confesora predilecta. Envío esta carta en un convoy de regreso al pueblo, sin saber si será entregada, leída o contestada. Al menos, pensada.

La chica tiene un nombre extraño, dulce, sonoro. No tiene sentido escribirlo, pues está en alguna lengua extranjera.

Seguro la ubicas. Ve por ella, que no le falte nada. Sólo busca a la más bella de la librería. Tú me decías que había más mujeres en el mundo que botellas en aquella cantina que una vez nos vio dialogar. Te digo en verdad que no quiero saber de más botellas, ni cantinas. Encontré el más dulce licor en sus labios y embriagó mi vida con su mirada.


Será suerte toparme contigo a mi regreso.


Sin más que agregar, se despide tu seguro amigo,


[Ilegible]

Al vuelo

Por: Perro

En algún lugar sobre el Pacífico, se observa un atardecer como no hay igual. Una luna llena brilla plena sobre la ahora ventana de mi habitación.

Kilómetros y horas separan nuestras existencias; sin embargo, aún te siento cerca. Tu beso cálido, dulce, preciso, permea mi recuerdo mientras guardo en mi mente la transición al cielo nocturno.

La imagen de tu mirada clavada en mis ojos, tu cintura en mis manos, la forma en cómo tu cabeza reposa en mi hombro, tu respiración por la noche, la vista de tus caderas y el pelo suelto que baña tu espalda, tus manos, tu voz al saludo y que pronuncies mi nombre, el olor de tu cuello que inunda la habitación al amanecer, el aroma a batalla que conservo hasta el momento de la ducha, la caricia que reconforta, tu boca cerca de mi cuello, mis labios que buscan tu oreja, la pasión que encierran nuestros abrazos.

Hoy es así. Esta noche me extrañas, esta madrugada despertaré con tu imagen en mis sueños y tu nombre atrapado en mi garganta. Ahora hace frío por no estar a tu lado. En estos momentos soñamos con futuros y proyectos y vidas y recuerdos.

Sabemos que el camino que se abre a nuestros ojos no es ni fácil ni en todos los casos, eterno. Que una relación real y tangible, de ésas que trascienden al momento efímero y a la casualidad de las circunstancias no se basa en lo meramente fisiológico como tampoco en lo esencialmente utópico.

Implica al menos ser cómplice, poseer un sentido tácito de pasión por la felicidad del otro, entendimiento de que el mejor plan es la espontaneidad y que el régimen de mayor éxito es la libertad. Castigar el sentimiento de egoísmo y posesión cobre el otro, atender a los espacios y los tiempos que se comparten y que se viven por separado, suele ser clave para el desarrollo de quien participa en una relación así.

Y la plena conciencia de que en todo momento está la posibilidad de que un tercero más afín aparezca en escena.

La apuesta es arriesgada. De todas formas, al final de todo, la vida se pierde.

Qué mejor fortuna que compartir una parte a tu lado, sin guerras entre nosotros que no sean las libradas en un campo de sábanas. Qué gusto encontrar que el refugio a las luchas diarias está en tus brazos, en tus labios y en tu cabello que me produce cosquillas en la cara al dormir.

Que dure el trayecto lo que tenga que durar. Que al final del mismo, sea una playa o un abismo, nos demos la mano, convencidos de que “para siempre” también tiene un final, y que éste fue ortotanásico y no un cierre banal.

Pero la condena del futuro no merme la intensidad del estado actual. Mientras siga amando tus defectos no habrá necesidad de añorarlos. Mientras conciliemos el momento utópico juntos con la apabullante realidad que nos obliga (invita) a separarnos, pelear por minutos a tu lado seguirá siendo un placer. Estaremos juntos tanto tiempo como el gusto de estar juntos sea más intenso que la necesidad de estar juntos. Estaremos juntos mientras las coincidencias y las diferencias que nos unen mantengan un balance que permita dialogar son aburrirnos y sin hostigarnos.

Esta noche te propongo algo más profundo que un noviazgo, más significativo que un matrimonio, más fuerte que una firma y más valioso que nuestras vidas por separado. Esta noche te propongo que antes que nada, seamos amigos, por la confianza sin testigos. Que seamos equipo, porque siempre jugar solo es desventaja en un mundo tan peligrosamente gregario. Que seamos cómplices, pues táctica perfecta resulta la emboscada planeada desde un punto de vista alterno que el enemigo no vislumbró y que tú no sólo viste, sino me compartiste para una victoria aliada.

Relatos de un cerebro desmielinizado. Vol. 01.

Por: Perro


Corría la lejana tarde. Un calor de ésos que ese torna insoportable sin una cerveza. Aún un poco dañado por lo sucedido anoche, veo la polvareda que se esfuma a lo lejos en los pulmones de los transeúntes y pienso en ti. Doce horas antes te oía, te sentía, vivía.

Un cigarro se escurre hacia mis dedos y lo enciendo lentamente mientras trato de olvidar los detalles y continuar con lo pactado. Se aviva el fuego en el tabaco con cada inhalación como mi pulso cuando recuerdo tus besos.


A pesar de tu camino (y a veces pienso que a pesar tuyo) sigues sabiendo un poco a inocencia. Esa delicada lentitud en los momentos que suceden al contacto con tus labios sabor a cerveza y a pecado me tortura porque la adicción no conoce la saciedad; sobra decir con que ésta no se calma con probar para matar la curiosidad, sino que es la segunda quien, si se ve satisfecha, no s recluye a una vida de búsqueda de nuevos y cada vez menos efímeros contactos con el origen de su origen.


No te culpo. No era tu elección ser mi pasión. Y lo lamento. Ojalá no fuera yo tan desagradable. Tu fortuna es no tener que vivir de nuevo ese día. Mi desconsuelo es el mismo. Tómalo como una buena acción sobre un viejo borracho que no lo valía, pero que lo aprecia.


Gracias por dejarme ser un sucio error en tu camino.


Eu gosto de vocé. Muito.

jueves, junio 17, 2010

La Frontera de la Gramática

Por: Perro

Son algunos momentos suficientemente sublimes como para pretender transmitirlos con palabras, sin embargo, hay ocasiones que ameritan el intento.

¿Algunos?


El recuerdo de tu risa sincera, libre, a la sazón de una tarde plagada de la magia de lo sencillo.

El calor de tu cuerpo que invade mis sentidos y tu aroma que permea por toda la habitación al amanecer.

Tu espalda y tu silueta, el olor de tu piel desnuda, al anochecer, al amanecer, tus pies que contrastan con el piso y la ropa diseminada cuidadosamente por el azar.

Un abrazo capaz de vencer el frío ambiental y cercarnos aparte, en un mundo muy aparte.

La caricia que rompe con la tarde cotidiana, el toque que supera la magia del lugar extraordinario.

La llamada que asfixia al tedio de las pequeñas luchas que se libran en lo corriente del pasar de los días cuando no estoy contigo.

Tu mirada, que corresponde a la mía, a mi inquietud, a tu duda, que reta a la sociedad en la que vivimos con la fuerza de tu sentir. Y del mío. Es el reflejo de mi ser en tus ojos.



Las intenciones diáfanas en tus besos homogéneamente repartidos no dejan lugar a dudas respecto a lo que siento yo por ti, y tu por mí.

Las lágrimas que escapan a razón de las situaciones, las canciones, los poemas, los instantes, los mensajes, los textos, los abrazos y las locuras; esas lágrimas que denotan la ausencia de palabras, el exceso de sentimientos, lo superfluo del lenguaje cuando se intenta no ser redundante y lo limitada que tenemos la imaginación cuando tratamos de hacer sentir a la fracción real de nuestros sueños un fragmento de la piel erizada, de la excitación, del placer, del gusto, del amor, del cariño, de la confianza que sentimos a su lado.

Tu aliento que murmura en mi oído las palabras que soñaba mientras veía tu rostro en imágenes lejanas, las palabras que cambian el horizonte, las palabras que cruzan fronteras: TE QUIERO.

domingo, junio 06, 2010

El idioma universal I

Por: Perro


-I: Desamparo, ver. 1.0.0-


Caminas en una tarde oscura. Tres días sin comer. Sin crédito en el celular. Cinco pesos en la bolsa. Empapado por la sorpresiva lluvia de mayo en abril. Se mojó tu pasaporte, única identificación que poseías. La mochila rota. Los tenis rotos. Asoma tu dedo al frío exterior a través de tu calcetín roto. Gastritis y la molestia de la rodilla. El agua a los tobillos… el golpe de frente en el dedo expuesto con el pedazo de tubo de metal en el cual no reparaste por caminar aprisa para llegar pronto a casa, donde nadie te espera. Se fue la luz. Olvidaste cerrar la ventana: tu cama, empapada. El librero, empapado. La ropa sucia. Sin comida en el refrigerador. No hay alcohol en tu alacena. Has dormido dos horas a causa de un compromiso que se canceló. Se acabó el gas. Te das cuenta que has perdido la cartera porque no cerraste la mochila. Azotas la mochila y pega con el cargador del celular… ahora se ve inservible. Un libro cae del librero, el peso del agua hace que ceda a la gravedad: ahora las letras de Baudelaire nadan en el charco que se extiende metro y medio desde la ventana. El dolor de cabeza se torna brusco e insoportable. Suben de tono las cosas con la fiebre y el escurrimiento nasal.


-II: Éxtasis, ver.1.0.0-

Afuera llueve, El viento apenas tiene fuerza para desviar las gotas de agua hacia la ventana. No importa. El húmedo frío se cuela por entre la puerta y la ventana mal cerrada. No afecta. La poca luz que deja pasar el nublado cielo esa tarde se extingue mientras las velas apenas iluminan la habitación. Tu olor llena la habitación. Sólo se alcanza a distinguir apenas el ruido del agua cayendo cuando desaceleras la respiración. Tu ropa yace por el piso de la habitación mezclada con la mía. Siento el sudor en mis manos y en tu piel, cálido, indistinguible el uno del otro. Disfruto tu tersa piel deslizarse bajo mis palmas y tu cuerpo moverse al compás del deseo. Me besas, me muerdes, mientras todo adquiere un nuevo tono. Puedo atreverme a decir, por tus besos, que me quieres, que esta tarde morará por siempre en nuestras mentes. Puedo aventurarme a pensar que el abrazo en el que nos fundimos, que el calor que intercambiamos, que tu olor a perfume, lápiz labial, shampoo, sudor y saliva que se mezcla con mi menos agraciado aroma, son indicativos de pasión entre nosotros.

Hay al alcance de la mano un líquido fresco que disipa con su ingestión un poco del calor y devuelve la noción del clima exterior. Agitada aún, te alcanzas a acomodar de manera tal que mi cuerpo cubre la totalidad de tu extensión, de espaldas a mí. Agarras mi mano y la colocas sobre tu muslo, me obligas involuntariamente a la caricia. Te tomo de la cara y te beso. Es tu respuesta la más dulce y más agradable que podría haber esperado jamás. Tapo nuestros cuerpos con una sábana que escapó de la batalla recién librada y su textura ligera y suave pronto conforta nuestro cansancio e invita al sueño. La tarde se extingue mientras reposamos uno junto al otro, con el calor (físico, emocional) suficiente para que ese anochecer no perturbe el momento. 

Llueve profusamente.

sábado, junio 05, 2010

Farmacopea de la Perdición. BESO. PRODUCTO PSICOA(DI)CTIVO.

Por: Perro

Contiene no menos de tres segundos de fugaz y pasajera sensación de cercanía.



Cada beso contiene:
Picardía 1 dosis
Lisozima al menos 200,0 mg

Ternura c.b.p. hacer sufrir a la contraparte analítica ante la privación del mismo


Descripción: Efímero contacto tibio, de sabor variable entre dulce y amargo en función de la etapa en que se vive, agradable al tacto y de olor característico.
El producto preparado con esmero contiene no menos de la cantidad de sensualidad necesaria para despertar excitación (tanto en el analizador como en quien proporciona el beso).


SUSTANCIAS DE REFERENCIA: Ésos labios que no permiten el olvido, ésos que el pasar de los años no los arruinan sino que los hacen más deseables, ésos que la distancia y el tiempo hacen más irresistibles…


ENSAYOS DE IDENTIDAD


A. MGA 2002. Análisis de conducta
Preparación de la muestra: Se toma al analizador por la cintura, por la cadera, por la espalda o por donde se deje. Puede ser o no necesaria la experiencia en el manejo del mismo.
Procedimiento: Con la mirada clavada en los ojos, o no, suavemente se coloca la boca sobre sus labios y el roce y el calor de ambos cuerpos indicará la forma de proceder (MGA 0001 o MGA 0003). Si el contacto con las extremidades corporales es lento y delicado, se procede al método 0001. Caso contrario, se deberá seguir con el MGA 0003 y cualquier variante descrita posteriormente en otro documento.


B. MGA 0001. Beso suave
Procedimiento: Aunque no existe un único y absoluto método normalizado, las especificaciones que hacen que el producto caiga en esta clasificación exigen que se cumplan al menos algunas acciones básicas: i) las caricias son superficiales más no superfluas, e incluyen algunas incursiones coquetas debajo de la ropa; ii) los besos son pequeños en duración entre uno y otro, con contactos suaves y repetitivos; iii) la respiración es profunda pero pausada, se disfruta del olor del otro individuo; iv) los abrazos son suaves y por lo general no se pierden hasta concluida la operación analítica. En ocasiones, si las situaciones son propicias, el método de análisis 0001 puede virar al 0003.


C. MGA 0003. Beso apasionado
Cuando las condiciones son adecuadas, el MGA 0001 puede desembocar en el MGA 0003 cuyo procedimiento se describe a continuación.
Procedimiento: Si bien no existe un método analítico único, existen ciertas consideraciones especiales que no se deben dejar pasar durante esta operación: i) las caricias son fuertes, arraigadas a la piel o la ropa, dejan marcas y arrastran el sudor por todos lados donde atraviesan; ii) los besos son largos en duración y los contactos son profundos, involucran otras partes de la cavidad bucal adicional a los labios (lengua, dientes) y buscan abarcar grandes extensiones de dicha porción anatómica en cada movimiento; iii) la respiración es profunda, fuerte, agitada, y se puede sentir más que nada el sabor de la persona besada; iv) los abrazos se confunden con apretones de las manos en regiones anatómicas extensas y generalmente bien localizadas. Por lo general se acompañan de movimientos corporales que estimulan o simulan el acto coital y que por la misma razón puede llevar a culminar en el mismo o en actos similares.

VALORACIÓN. MGA 0004. Inspección visual. Si el análisis concluye con la finalización del beso, el método recomendado es la inspección visual de la contraparte analítica. Una de las acciones recomendadas es el contacto visual; si el análisis fue adecuado, al momento de contactar visualmente a la contraparte se podrá constatar el éxito con una sonrisa, un abrazo, una caricia o el paso directo al MGA. 0003. Caso contrario, puede presentarse alejamiento, cara de desaprobación, bofetada o algún otro procedimiento que indique no conformidad.

La muerte de un segundo

Por: Perro


En pequeños instantes de abstracción, te pienso.


Repaso tus ojos, tus caricias, tus besos. Me pierdo en el recuerdo apenas entre las miles de personas que me rodean. Solo.


Te pienso. Trato de no sentir ese temblor que sale obligado por la razón de tu memoria. Momentos. Pedazos de tiempo que me robas al no estar conmigo.


Te pienso. Veo tu andar en el vaivén de las olas, en el paso de las nubes. Tengo necesidad de olerte, de que me toques, de mirarte, de que te quedes.

Te pienso. Tú y tus errores, tus preciosos errores. Tú, perfecta por ser humana, simple, sencilla, bella cuanto natural.


Te pienso. Te pienso en el pasado, te siento en el presente, te extraño en el futuro.


Te pienso. Te pienso estando lejos. Te pienso en un momento a años de distancia. Y de tiempo.


Te pienso con ansias y te pienso con miedo. Te pienso con cariño, te pienso sin tedio. Te pienso con pasión. Te pienso en silencio.


Te pienso. ¿Qué pienso? No es una particularidad, pues es la suma de las partes siempre menor que el todo. Pienso, sin embargo, detalles que fragmentan tu ser. Partes de ti, tangibles y veraces, preciosas, fugaces.


Te pienso. Y por dentro pregunto: ¿En qué momento te saliste de mis manos y te metiste en mi cabeza? Te pregunto: ¿Es el lugar en que quieres morar? De toda manera, es sólo la mitad de la respuesta apenas tu voluntad. Te pienso. Y eso, no lo puedes controlar.


Nada está mal. Sólo está ahí.

domingo, mayo 02, 2010

Nostalgias Futuras

Por: Perro

Te conocí en un tiempo de inocencia cuando la presión adecuada era todo lo que necesitábamos para ser y estar. Te recuerdo en pasillos estudiantiles cuando las vidas eran un poco más perfectas, las palabras un poco menos superfluas, el futuro un poco más distante y el pasado un poco más pequeño. Mis refugios a la tormenta eran la música y el alcohol. Tus pies caminaban livianos por sobre el pasto húmedo, dejando rastros de tus pisadas en el lodo recién formado.

La responsabilidad máxima era mínima y los compromisos eran sólo con nosotros mismos. Correr era por gusto, internet era por necesidad. El dinero se iba en viajes, crepas, chelas, pasajes, libros y taxis para llegar a tiempo. La gastronomía selecta incluía sopes, tlacoyos y sus variantes, tacos de todas formas, tamaños y sabores, entremeses de aves, peces, reses y puercos a veces. Lo más extraño era inexplicable, lo más ilegal era risible y lo menos ético era superable. La universidad era el alfa y el omega de tus días, todos estaban ahí, esperando, contemplando, señalando… apestaba a camaradería en cada rincón de sus pasillos. Vienen a mi memoria tardes bebiendo cualquier cosa compartiendo momentos.

Los chismes separaban y unían a la gente. También el clericot. Y los pulques. Y la cerveza. Nos analizábamos y nos preguntábamos qué terminaríamos siendo cuando la lenta metamorfosis concluyera. Nos prometimos, nos fallamos, nos reconciliamos. Las cuatro de la mañana era aún hora prudente. Un proyecto cambiaría el futuro y en ese momento era sólo algo más que hacíamos juntos. Las distancias grandes separaban metas, no personas y menos a nosotros. Tenis, jeans, playeras, chamarras. Café. La distracción era causa de fotografía. Personas y eventos que parecían inalcanzables.


A la distancia, el recuerdo…

¿Qué fue de ese ente con el que soñábamos difusamente querer ser?

Hoy, el mundo es muy diferente. La dilución de la inocencia ha dado paso a la sensatez y la cautela. Hoy nuestras vidas se han hecho de nuevas situaciones que nos han hecho un poco más lejanos de la perfección, más insípidos, más cercanos al fin del futuro y el pasado cada día pesa más. Ya no hay refugios y la tormenta no aminora. Las pisadas en el lodo han quedado perpetradas en mi recuerdo.

La mínima responsabilidad es ahora máxima, somos responsables de nuestro destino y dependemos de nosotros mismos para subsistir, y los compromisos involucran a más personas. Correr es una necesidad, internet se ha vuelto un vicio. El dinero se va en comida, renta, pagos y taxis para llegar a tiempo. La gastronomía incluye café de mala calidad, comida para llevar, manjares de cadenas de tiendas, comida rápida, cafetería de hospital. Lo más extraño se ha vuelto cotidiano, lo más ilegal te quita la vida y la ética, contemplativa. Ya no hay alfas ni omegas, los pasillos llenos de gente e historias pero vacíos de compañeros de batalla… ahora hay rivalidades laborales y el delicado perfume de la envidia se apresta a señalar errores y mitigar aciertos. Vienen a mi memoria guerras que se juegan de noche, oscuras, hirvientes… entregar resultados de madrugada.

Los chismes separan y confrontan a la gente. También los problemas. Y los traumas. Y la rivalidad. Analizamos a los otros y su comportamiento en todo momento. Prometemos, fallamos y nos fallan, nos etiquetamos. Las cuatro de la mañana significa sueño y cansancio. Cada proyecto puede cambiar el futuro para bien o para mal. Las distancias grandes separan personas y alejan nuestros sueños cada vez más de nuestras realidades. Tacones, faldas, corbatas, carteras. Café. La distracción es causa de persecución. Fechas y cifras que parecen inalcanzables.

jueves, abril 29, 2010

El investigador de imagotipos



Por: Perro

Se cuenta que alguna vez caminó entre nosotros un individuo con paciencia como espada y memoria como escudo. Fue una leyenda mientras las peticiones sucumbían ante la pericia suya de poner en sólido lo que abstracto un día fue. Era el investigador de imagotipos. Con una sola descripción, podía decir si el logo, escudo o imagen a utilizar tenía algún parecido con el diseño empleado por otro acaso.

Soberbias demostraciones de capacidad mostraba al rechazar imágenes una y otra vez, y daba cátedra perfecta ante la duda de los aventureros que a su consejo acudían antes de emprender la difícil tarea de elucidar el aspecto de un ícono futuro. Era capaz de encontrar cualquier diseño en su imagoteca, clasificándolos primero por forma aproximada, luego por tipo de diseño. Pero el genio humano es el único capaz de derrotar al genio humano, y a falta de diseños sencillos y básicos (una tijera, un can, un árbol acaso) se fueron complicando con imágenes complejas: atardeceres, animales fantásticos, actos…


El investigador de imagotipos fue cada vez tardando más y dudando más y sudando más ante las peticiones especializadas de los clientes. “¿Es que acaso ya tiene registrado un delfín que juegue ajedrez?” “¿Será posible me indique algo con una niña en un columpio?” “Bueno, y una adolescente?” “oohh… ya entiendo… ¿y qué tal que está irritada?”.


Proseguían y aunque tardaba, volvía con una respuesta, o una aproximación a la respuesta, o una mejor idea. Pero el investigador de imagotipos cada vez pasaba más tiempo en su imagoteca buscando y acomodando y categorizando cada nuevo logo, cada nueva idea… y ahora ya no bastaban las asociaciones anteriores, sino que había que subespecializarlas… animales… no, ya no: ahora en órdenes; máquinas… sí, pero, ¿de qué tipo?; verbos… ¿transitivos o intransitivos? Y… ¿qué animal lo efectúa? ¿se ayuda de una máquina?...


Y dejó de ver el mundo. Pero el mundo no se detuvo. Y entonces venían los poseedores de las dudas con ideas y cosas y objetos cada vez más lejanos y más personales y más mezclados: Una flor de la fruta de la pasión, un condón texturizado, el perfume de una tarde con llovizna pero soleada brevemente en un abril fresco… y cada vez costaba más que el referente de las ideas tuviera todas las ideas en su cabeza, y se volvía obtusa y brusca su mente.


El día que sucedería el final de sus días, antes que el agobio le llevara a la tumba, se cuenta que llegó una joven a preguntar por un diseño que le volcó el corazón. Suave y tímida, preguntó: -Señor Investigador de Imagotipos, ¿acaso hay alguien, que con afán de vender, ya haya usado al amor como imagen?-.

domingo, abril 04, 2010

A quien corresponda:



Por: Perro


Por este conducto me permito distraerle de sus actividades (las cuales seguro serán muchas y mejores que leer este texto) para solicitar de la manera más atenta responda una pregunta, que jamás pretende ser un reclamo:


¿Por qué?


¿Por qué? ¿Por qué se aparece en mis sueños, por qué no deja en paz mi descanso? ¿Por qué de pronto el mundo parece tan grande y tan pequeño sin usted? ¿Por qué se resiste a compartir un pedazo de planeta en un trozo de tiempo si hemos antes coexistido en esta realidad?


¿Por qué? ¿Por qué no nací distinto, más afín, más irreal? ¿Por qué no hablé antes? ¿Por qué no habló después? ¿Por qué tuvo que pasar tanto tiempo y luego el tiempo se acabó?


¿Por qué? ¿Por qué nos conocimos? ¿Por qué congeniamos? ¿Por qué la esperanza y los caminos y los poemas? ¿Por qué las fotografías, las caminatas, las noches? ¿Por qué las canciones, los momentos, las incógnitas? ¿Por qué el razonamiento limpio, la congruencia en los actos, la cordura en los pensamientos? ¿Por qué las preguntas, y más aún, por qué las respuestas?


¿Por qué? ¿Por qué el pasado cada vez más grande y más cierto y más sabio y más eterno y más incorruptible? ¿Por qué el futuro cada vez más tosco y más incierto y más gris y más seco y más raso y más estéril? ¿Por qué la tranquilidad del desierto, la tormenta en el mar, y ese paraíso? ¿Por qué tan lejos?


¿Por qué? ¿Por qué la ilustre figura de su cabello con sus manos y esa boca con sus labios, sin olvidar mencionar la estética de su silueta, con esas manos y la piel, y el olor, y seguramente el sabor, y los ojos, con esas pestañas y sus movimientos, y el suspiro y la saliva, y el abrazo y la negativa, y la marcha siempre aprisa?


¿Por qué no?


Sin otro particular por el momento, me despido deseando tenga usted una agradable madrugada, mañana, tarde o noche, y quedo de usted para cualquier aclaración que considere pertinente.



A T E N T A M E N T E



Cualquiera que haya estado enamorado de usted (firmado con gotas de licor).



PD. No espero su respuesta.

lunes, marzo 29, 2010

Suicidio en dos actos



Por: Perro

Primera parte


No era el sendero que deseabas tomar. Sin embargo, lo has recorrido ya con enferma sobriedad. Dista mucho de ser el trabajo perfecto, pero cada día le encuentras un nuevo pretexto. Caminas por los pasillos y empiezas a sentirte cómodo de comer ahí la chatarra que encuentras por entre las calles aledañas, principias a recordar el camino de tal forma que puedes avanzar unos metros sin encontrar obstáculos.

Comienzas a pasar más y más tiempo con menos y menos lamentos; el recuerdo de las tardes y noches en situaciones más acordes con la utopía de otros trabajos es cada vez más nostálgico pero más recuerdo.


El sueldo permite que compres una actitud de desenfado y justifiques el abandono de tus inquietas actividades anteriores, te entregas al empleo en pos de los reclamos y premios de tus jefes. Cada vez tratas de enterrar más los recuerdos del sabor de la libertad de sobrevivir con lo que te hace feliz, más que de vivir con lo que puedes hacer para gente que no le importa conocer siquiera un poco más del ser que habita en ese cuerpo.


El ajetreo de la recién adquirida vida diaria se ha vuelto parte de las razones por las que no tienes tiempo para cambiar el rumbo, mientras que lo adquirido a través de tu salario te ha envuelto en una cadena de deudas y recompensas que hacen más necesario tu nuevo trabajo. Te ha atrapado el capitalismo, felicidades, eres uno más de los que ha escogido la vida


Con un poco de manejo adecuado, de sucumbir a los deseos monetarios de tus propietarios, un día te ascenderán, tal vez tengas la oportunidad de arruinar una vida o dos, y te den un sueldo que te alcance para “vivir como blanco a costa de trabajar como negro”. El reclamo de tus mal meditadas elecciones se hará patente el día que a bordo de tu flamante vida, pases frente a la inmutable sede de tus antiguos flirteos con un mundo mejor, con una postura libre y con un lugar que tal vez te trató mal, pero al menos te conocía.


Segunda parte


No era el sendero que deseabas tomar. Sin embargo, lo has recorrido ya con enferma paciencia. Dista mucho de ser la vida perfecta, pero cada noche le encuentras un distante nuevo sueño. Caminas por tus pasillos y empiezas a sentirte más tranquilo de suspirar los recuerdos de un pasado que no pudo encontrar en el presente un futuro, principias a recordar su presencia de tal forma que puedes avanzar unos metros sin vacilar.


Comienzas a pasar más y más días con menos y menos llantos; el recuerdo de las vivencias y momentos en situaciones más acordes con la fantasía de tiempos más exactos es cada vez más nostálgico pero más recuerdo.

Su ausencia permite que tomes una actitud de abandono y justifiques la entrega de tus momentos a los anestésicos necesarios, te pierdes en el empleo, en el estudio, en los bares, en pos de los recuerdos que no son más. Cada vez recuerdas más el sabor de la libertad de un momento feliz y simple en sus brazos, un beso, una palabra, una mirada, un destello que despertaba en el ser que habitaba en este cuerpo.


El letargo de la recién adquirida ruina diaria se ha vuelto parte de los sinsabores por los que no tienes oportunidades de cambiar el pasado, mientras que lo adquirido a través de tus vivencias te ha envuelto en una serie de dudas y tristezas que hacen más deseable tu anterior andar. Te ha atrapado el valemadrismo, felicidades, eres uno más de los que ha escogido la muerte


Con un poco de manejo inadecuado, de sucumbir a los deseos alcohólicos de tu cerebro, un día te matarás, tal vez tengas la oportunidad de arruinar tu vida una vez más o acaso dos, y te den un golpe que te alcance para recordar que “el que a hierro mata, a hierro muere”. El reclamo de tus mal meditadas elecciones se hará patente el día que a bordo de tu desfigurada vida, pases frente a la inmutable sede de tus antiguos deseos de un mundo mejor, de un sueño libre y de una experiencia que tal vez te trató mal, pero al menos te quería.