jueves, febrero 18, 2010

Destrozos

"Riesgos infinitos" por Perro


Por: Perro


Y sólo estaba esa noche con su whisky.


Y la noche cubría la atmósfera de dudas. Elegantes se agolpaban los errores por los pasillos inundados en olores a pasado y siluetas perpetuas de escenas que marcaban con trazos finos de madera un concierto de sensaciones pasajeras que nunca huyeron.


Una única petición al vacío frío: hazme el amor como si fuésemos desconocidos. Que no importen los pasos pretéritos, que no se cuelen esta noche las incertidumbres que se quiebran al avanzar el futuro sobre ellas.


Y esa noche que duró más de mil trescientas lo condenó a la conciencia de una vida perdida.

domingo, febrero 07, 2010

Farmacopea de la Perdición. CERVEZA. BOTELLA 325 mL.

Por: Perro


Contiene no menos de 4,5% ni más de 6,5% de CH3CH2OH indicado en la etiqueta.


Cada envase contiene:

Palabras sinceras 2-4 por frase

Mentiras 1-2 por noche

Camaradería siempre en cantidades suficientes

Etanol c.b.p. relajar la conciencia


SUSTANCIAS DE REFERENCIA. XX-Lagger, Indio, Corona, Victoria, Pilsener, Bucanero, Heineken, de barril…


ENSAYOS DE IDENTIDAD

A. MGA 2002. Análisis de conducta

Preparación de la muestra: Se prefiere en ensayo de la sustancia sola, pero existen variantes reportadas con aditivos (sal, limón, sabores a fruta, etc.). Se destapa el envase con cuidado para evitar derrame del contenido.

Procedimiento: Trasvasar con cuidado a un recipiente (método protocolario) o al analizador (método directo). Evitar que se produzca espuma durante el trasvasado en el método protocolario. Colocar en cantidades suficientes para inducir la ingestión, pero evitar que se atasque el tubo gástrico del analizador. Continuar con el número de envases necesarios hasta alcanzar el estado etílico conveniente. La conducta del analizador debe variar ligeramente conforme a sus estándares tradicionales.

B. MGA 0002. Destilación. Aparato No. 1 (hepático-urinario)

En condiciones normales, la cerveza deberá destilarse por este aparato a razón de un volumen de análisis (325 mL) cada 45-60 minutos, menos pérdidas por asimilación.

Procedimiento: Colocar el aparato urinario sobre el recipiente de contención de porcelana. Cuando se han analizado varios lotes del producto, es conveniente asegurarse de la correcta posición del aparato antes de realizar la descarga del destilado. Trasvasar el líquido con precisión y exactitud. Cuidar de no rebasar el aforo.

C. MGA 0002. Destilación. Aparato No. 2 (regresión gástrica)

Cuando el volumen analizado es superior a la capacidad de destilación por el aparato No. 1, se puede hacer uso del aparato No. 2.

Procedimiento: Colocar con cuidado la boca del analizador sobre el recipiente de contención de porcelana. Si se tiene cabello largo, recogerlo o en caso de confianza, pedir que se lo sujeten. Evitar en lo posible introducir cualquier región anatómica al recipiente de porcelana. Descargar completamente el contenido del aparato No. 2 hasta que cesen las contracciones peristálticas. Limpiar la boca del analizador con abundante agua y papel higiénico (no usar jabón). Verter agua por el recipiente de porcelana y abandonar el cuarto de destilación con actitud lo menos anómala posible.


VALORACIÓN. MGA 0010. Análisis de la cuenta. Contar el número de envases vacíos (método del conteo directo) o preguntar a los comensales el número de envases analizados (método analítico especial; sólo si todos los analizadores están capacitados para responder). Pedir el total de envases consumidos a un mesero o en su defecto, el adeudo acumulado y una carta validada que contenga el precio por unidad. Tras efectuar los cálculos, el número de envases analizados reportados por el conteo directo o el método analítico especial deberá ser igual o mayor al obtenido a partir de la estimación del mesero. La valoración se puede obviar cuando el análisis se ha realizado en un laboratorio donde habita alguno de los analizadores.

La habitación más fría del mundo (Dulce adicción)


Por: Perro

A kilómetros de nuestro comienzo, que no es un espacio-tiempo conocido, me recuesto en la cama más escueta que recuerdo en muchas noches. Las frías sábanas se amoldan a mi tosco cuerpo mientras una duda encuentra cabida en mi mente. ¿Piensas tú en mí, acaso?

Evoco tu mirada a la luz de una vela, invoco tu sonrisa mágica y tus historias vívidas. Realizo una cuidadosa disección de los pretéritos momentos que pálidos se desvanecen conforme el gélido clima se abraza a mí. Imágenes de tu perfecta belleza, la voz manantialosa de tu garganta, el fresco aroma de tu aliento, las ganas de tomar tus manos entre las mías y provocar en ti una fracción de lo que me hace sentir tu presencia.

Cuando se duerme en muchos lugares se tiene la fortuna de conocer muchos escenarios donde el arma más peligrosa que tenemos, la imaginación, lucha contra lo rutinario, contra el azar, contra tu ausencia y mi soledad. Al final, vence la oscuridad.

El reloj marca el inicio de la etapa final de la noche, y yo escribo sin saber si me lees. Aturdido por la escasa música que se mezcla en el perfecto ademan de la soledad, regreso a mi realidad tras los efímeros viajes a todas las posibilidades favorables: no estoy contigo.

La bandera


Por: Perro


Dicen que la bandera es un símbolo patrio.

Dicen que los símbolos patrios representan a las naciones.


Pero las naciones están hechas de gente y lugares.


¿Qué sabe, la bandera, de la gente que representa, tan alejada de sus realidades?


Tan alejada de las personas, de sus problemas, colgada en alto para que no se manche de sangre y lágrimas, lejos del polvo y el olvido cotidiano.


Allá arriba padece del frío de las alturas, privada del calor de la gente.


El viento se lleva los olores de la comida, los perfumes de las damas, el aliento ebrio, el aroma a sudor, a tristeza.


No escucha los gritos de los niños, los lamentos de los jóvenes, las preocupaciones de los adultos, las historias de los ancianos. No percibe el tráfico, las prisas, los desencantos.


¿Qué sabe, la bandera, de la gente que representa?

lunes, febrero 01, 2010

Otros mundos


Por: Perro


Un azul nítido partido en dos: mar y cielo. Agua cristalina baña la orilla y deja tras de sí una fina espuma sucia con granos de arena color marfil. Si no es por el romper de las olas y alguna que otra ave marina, el silencio reinaría en el pedazo de paraíso en cuestión. A espaldas de la playa, tan pronto termina la zona de alcance de impacto de la marea, nace un pequeño intento de selva desorganizada, tan tupida que contrasta la oscuridad de sus sombras de manera asombrosa con la playa tan iluminada que lastima la vista.


La brisa llega del mar y baña todo con un refrescante olor a océano, mueve las hojas de las plantas que sobresalen de la verde espesura y hace aparición la actriz.


Sigilosamente sale de entre la vegetación y se dirige hacia el agua. Súbitamente se detiene: su delgado cuerpo brilla al sol mientras ella observa hacia varios lados. Saborea la brisa y decide seguir avanzando. Su hermoso contorno queda plasmado a su paso conforme avanza hacia el océano sus huellas permanecen intactas apenas unos instantes: es tan ligera que la ola más suave borra todo rastro de su camino tan pronto lo toca.

Antes de introducirse por completo en el agua, sus bellos ojos de todos los colores vuelven a divisar hacia varios lados ¿le preocupará su desnudez, acaso? Se nota que aumenta un poco su frecuencia respiratoria: las costillas se expanden cada vez más deprisa. Ahí, erguida, justo en la frontera de dos mundos, deja notar su musculatura: es fuerte, firme, pero no voluminosa.


La llama el agua. Inspira profundamente y con la siguiente ola que se retrae, avanza y se lanza al agua. Conforme su figura avanza grácilmente en el salado líquido, pequeñas estelas de burbujas quedan como efímero trazo de su vuelo subacuático. El delicado cuerpo se sumerge cada vez más y más y toca el suelo con el vientre, lo que remueve la arena y asusta a unos pequeños peces que curioseaban por el lugar. Cada vez nada más rápido, como si fuera huyendo; su contorno se pierde con el de la arena y el agua conforme se desplaza.


El paso de la bella habitante misteriosa se dibuja son sombras debajo de sí en las áreas más profundas y calmadas, donde el agua es tan limpia y con tan poca perturbación que la luz solar se filtra hasta la arena. Emerge un instante, toma aire y observa: apenas asoma su cabeza y cuello, unas gotas de mar escurren por su anatomía. Apenas apoyada en el fondo arenoso, el vaivén del agua balancea su cuerpo y la hace parecer una delgada palmera que se resiste a dejarse llevar por un huracán, con apenas una porción de su cuerpo a manera de raíz, de ancla. Algo se mueve en el horizonte y se sumerge de nuevo, apenas con suficiente aire para esta inmersión. Tendrá que salir pronto.


Cada vez más lejos de la orilla, tenemos la certeza de que tal vez no regrese a esta playa. Quizás nade hasta la siguiente isla hasta el anochecer. Continúa su camino la bella serpiente.